8M – Mujeres que cambiaron nuestra historia

Este 8M en el que tantas mujeres salimos a la calle a manifestarnos en contra de la cultura de la violencia y por una sociedad igualitaria en donde todos podamos tener los mismos derechos, queremos hacer memoria de cuatro mujeres que cambiaron nuestra historia.

Los cristianos, como todo grupo, tenemos una historia que nos ha traído al presente con costumbres, lenguaje y cultura propia. Estas cuatro mujeres teólogas supieron leer la realidad que las rodeaba y, a partir de su trabajo académico pero también de sus propias vivencias, pudieron transformar la forma en la que pensamos a “la mujer” en el mundo cristiano. A pesar de esto, a varias de ellas seguramente nunca las hemos siquiera sentido nombrar. 

La elección de las autoras que presentaremos a continuación está vinculada a nuestro propio camino teológico. Tenemos en claro que son autoras disruptivas, políticamente incorrectas hasta el día de hoy. Sin embargo, son esas mismas características las que las hicieron tan cautivantes para nosotras. Algunas se animaron a decir lo que aún hoy parece imposible de alcanzar y a pensar teologías en dónde todos, todas, todes son bienvenidos.

Mary Daly, la bruja pirata (1)

Nació en Nueva York en 1928. En 1954 obtuvo su primer Doctorado en Religión por la Universidad de Notre Dame. Fue, además, Doctora en Filosofía y Teología en la Universidad de Friburgo, Suiza. Enseñó sobre teología, ética feminista y patriarcado. Falleció el 3 de enero de 2010.

En 1968 publicó su libro más famoso “La Iglesia y el Segundo Sexo”. Allí recoge todas las contradicciones que tiene el cristianismo haciendo un recorrido en el tiempo: el discurso de glorificación simbólica de “la mujer” surgió como sustituto al reconocimiento total de su ser personal y a la igualdad de sus derechos. Mary Daly movió el avispero de la teología tradicional al cuestionar el status quo de la tradición y la estructura eclesial cuando formuló dos preguntas: ¿por qué los varones tienen tanto poder en el mundo? y ¿por qué pensamos a Dios como varón?

A lo largo de su vida Mary fue endureciendo su posición cada vez más hasta que las profundas divergencias con los enfoques de la teología tradicional la llevaron a abandonar el cristianismo y el feminismo cristiano. Su discurso es picante y crítico: enfocado en marcar lo negativo, pero al fin y al cabo fue una de las primeras autoras que se animó a escribir y reflexionar críticamente sobre lo que creemos.

 

Elisabeth Schüssler Fiorenza, la coreógrafa

Nació en Rumania en 1938, estudió en Alemania donde se doctoró en la Universidad de Münster; sin embargo su desarrollo como teóloga fue en Estados Unidos donde tuvo que emigrar en 1970 junto a su esposo y su hija, ya que en Alemania no lograba ser titular de cátedras.

Acuñó la palabra Kyriarcado, registrada en su obra “Pero ella dijo” (1992), con la intención de redefinir la categoría analítica de patriarcado más allá del concepto de género e incluir el sexismo, el racismo, el especismo, la homofobia, el clasismo, la inequidad económica, el colonialismo, el militarismo, el etnocentrismo, el antropocentrismo y otras formas de jerarquías dominantes que avalan la subordinación de una persona o grupo.

Su obra “En memoria de ella”, publicada en inglés en 1983, fue una de las más fundamentales para el desarrollo de la teología y el feminismo teológico. En ella apunta hacia la recuperación del papel de las mujeres en la iglesia: allí subraya la centralidad del estilo de comunidad llevado adelante por el movimiento iniciado por Jesús, que fue un discipulado de iguales en el que no solo las mujeres tienen lugar, sino también todos los demás grupos de excluidos y marginados.

Elisabeth es una biblista creativa y de las más influyentes. Su método de interpretación bíblica feminista crítica conocido como “la danza de la interpretación” marcó un antes y después en las formas en que leemos y estudiamos la Biblia.

María Teresa Porcile Santiso, la que trae esperanza

Nació en 1943 en Uruguay y es considerada una de las teólogas latinoamericanas pioneras. María Teresa se dedicó a pensar la teología desde su ser mujer como perspectiva propia y concreta, e invita a otras teólogas a hacerse(nos) la pregunta sobre la situación de las mujeres que se encuentran oprimidas, marginadas, violentadas; sobre todo en el contexto de América Latina. Falleció en 2001, en la ciudad de Montevideo.

En 1991, presentó su tesis doctoral en la Universidad de Friburgo, Suiza, titulada “La mujer, espacio de salvación. Misión de la mujer en la Iglesia, una perspectiva antropológica”. Una mirada desde la que las mujeres puedan comprenderse involucradas personal y comunitariamente en la dimensión de la salvación, y no ya únicamente como receptoras. Podemos reconocer la importancia de esta dinámica recordando que, desde un sentido meramente biológico y cargado de consecuencias a nivel cultural, las mujeres somos vistas aún hoy como sujetos pasivos, destinadas a recibir de otros y, por lo tanto, incapaces de aportar desde nuestra propia existencia y experiencia. 

Silenciadas y acotadas a espacios invisibles, María Teresa nos invita a re-pensarnos desde la diferencia, pero considerando la dignidad e igualdad de todas las personas, independientemente de su sexo y/o su género, para transformar el espacio invisible en un espacio propio que saque a la luz la riqueza única de la identidad de mujeres. Desde aquí, sostiene posible y necesario el cambio que conduce con esperanza a una comprensión inclusiva del ser humano y sus relaciones.

Marcella Althaus-Reid, la indecente

Argentina, nacida en Rosario en 1952, se doctoró en Escocia donde residió hasta su muerte en 2009. Con base en la teología de la liberación latinoamericana, introdujo audazmente en sus reflexiones la importancia del cuerpo y la sexualidad, y cuestionó el modo en que la teología tradicional concibe a Dios. Es considerada una de las creadoras de la teología queer, una teología pensada desde las experiencias tanto de las disidencias sexuales y de género, como de toda identidad contraria a la norma.

En el año 2000 publicó su primer libro, “La teología indecente”, donde desarrolla su concepción del pensamiento teológico inseparable de la vida real de las personas, incluso de aquellas que desde un ideal cristiano tradicional son señaladas como “indecentes”. Esta teología abrió las puertas a pensar de modo político las identidades disidentes y a denunciar sin temor la discriminación sobre las mismas en las comunidades cristianas.

Marcella nos recordó que Dios es capaz de amar a cualquier persona: no existe quien no pueda recibir y experimentar ese amor de Dios por no encajar en la norma establecida de los ideales convencionales. La exclusión y opresión sobre las identidades disidentes no refleja la realidad de Dios: sostener esos ideales inalcanzables y culpabilizadores conduce al odio y no al amor. Abrir lugar a todes les que nos encontramos fuera del privilegio de la norma, no sólo fue una contribución a la reflexión teológica, sino que también fue una decisión valiente e ineludible por nuestras vidas.

Conclusión

Visionarias, polémicas, innovadoras, valientes, desubicadas. Estas mujeres marcaron nuestra historia por su propia historia. Con errores y aciertos se animaron a pensar distinto, fuera de lo tradicional. Se animaron a soñar una Iglesia para todos y todas.

Así como nos inspiraron a nosotras, creemos que en las obras y testimonios de vida de estas autoras, muchos otros podrán encontrar motivación para animarse a pensar desde una nueva perspectiva. Por eso, les invitamos a seguir conociendo más de ellas y que seamos cada vez más quienes buscamos construir comunidades más inclusivas.

 

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* Disclaimer: sobre el lenguaje inclusivo: las palabras terminadas en o/os hacen referencia a todas las personas, sin distinguir su género a menos que el sentido de la oración lo aclare.

 

(1) Así se refería Mary a sí misma.

 

Carla E. Ferreyra

Vive en Lomas de Zamora, ciudad del conurbano bonaerense. Es Profesora y Bachiller en Teología por la Pontificia Universidad Católica Argentina. Participa del Programa de Estudios, Investigaciones y Publicaciones Teologanda. Coautora del libro “Feminismo y Teología Cristiana: una oportunidad de encuentro”, publicado por Ed. Ecclesia Joven.

SILVINA REPULLO

Vive en la Ciudad de Buenos Aires. Es Profesora en Ciencias Sagradas por el SITB. Es Licenciada en Teología Sistemática por la Pontificia Universidad Católica Argentina. Es Miembro del Programa de Estudios, Investigaciones y Publicaciones Teologanda. Coautora del libro “Feminismo y Teología Cristiana: una oportunidad de encuentro”, publicado por Ed. Ecclesia Joven.

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